6 de marzo de 2016

¡¡Bitelchús, Bitelchús, Bitelchús!!


A veces me gusta experimentar con otro tipo de muñecas aparte de las Monster, por eso esta vez me he aventurado con una Princesa Zombi. Quizás sea por las pintas zarrapastrosas (con esas cicatrices y vestidos rotos -recordemos que los zombis no destacan por su higiene-) por lo que tienen algunos detractores, pero el caso es que con un toquecito aquí y otro allá pueden llegar a quedar muy monas. El resultado depende de la estética que queramos conseguir.

La muñeca ha pasado de ser Blancanieves Zombi a Lydia, personaje que aparecía en la película Beetlejuice. Tampoco es que el cambio haya sido muy radical, ya que Lydia era el súmmun de lo gótico. 


He de añadir que estas muñecas me parecen complicadas de customizar. El mayor problema es que tienen el plástico de la cabeza muy duro, son bastante más rígidas que las Monster. A esto hay que añadir que los ojos son de cristal plastiquero por lo que a la hora de remaquillar, o bien hay que quitarlos o tener mucho cuidado para no estropearlos en el proceso. El tema del reroot también está complicado porque al ser tan dura es trabajoso pasar la aguja. Yo opté por pegar las hebras con silicona directamente a la cabeza. Soy muy bruta, ya lo sé...

Y tras mucho trabajo, cortes y pinchazos en los dedos, así quedó mi pequeña Lydia... Ya solo me queda decir:

 ¡¡Bitelchús, Bitelchús, Bitelchús!!

28 de enero de 2016

Honey Swamp


Hacía mucho que tenía pendiente retransformar a Honey. Y digo Re-Transformar porque es el segundo custom que hago con esta misma muñeca (puedes ver la anterior aquí ). Lo cierto es que con cada muñeca aprendo cosas nuevas, avanzo en el estilo y manejo un poquito mejor los materiales. Aparte, como me apunté a clases de costura, he avanzado mucho en cuestión de patrones. Por eso no puedo evitar retomar muñecas anteriores y darles un nuevo look.


Para bien o para mal este es el resultado del re-repint y re-style. Honey se ha vuelto mucho más honey con el cambio, ¿no os parece? A partir de ahora la llamaré Il Pastelito de Fresa.

Lleva un vestido vaquero, con botones de verdad, al que añadí el abrigo de pelitos y pompones para darle un punto glamuroso.

También aproveché los complementos originales: el sombrerito, los zapatos y los pendientes. Aunque a todos les he dado un nuevo toque para adaptarlos al diseño.

¡Super cuqui!